El Barcelona ya tiene el Mundial de Clubes, la vieja Intercontinental que faltaba en su palmarés, después de una final dramática en la que estuvo derrotado y revivió de la mano de, otra vez, Pedro. El canario marcó sobre el tiempo reglamentario y en la prórroga el Barça empujó con todo ante un Estudiantes fundido. Messi, desaparecido hasta el tiempo extra, marcó en plancha y con el pecho el gol que culmina un 2009 espetacular.




















